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El Salvador
La familia de Edimar Rosales, uno de los cuatro militares salvadoreños retenidos en Haití, habló sobre la preocupación que enfrenta mientras espera información sobre su regreso seguro.
El joven, de 23 años, llevaba siete meses desplegado en territorio haitiano cuando ocurrió el incidente, y sus familiares conocieron lo sucedido mediante archivos enviados por él.
“Nos enteramos porque él envía audios y videos”, relató uno de sus parientes durante un reportaje realizado por la periodista Raquel Herrera, de Univisión.

Los allegados explicaron que recibir ese material mientras se desarrollaba la situación generó momentos de profunda preocupación. “Eso nos paralizó por completo”, expresó un familiar.
Desde entonces, sus parientes permanecen atentos a las informaciones sobre el militar y sus tres compañeros de la Fuerza Armada de El Salvador, cuyas identidades no fueron reveladas.

El Gobierno salvadoreño informó que los uniformados perdieron contacto con su unidad cuando regresaban al campamento ubicado en una localidad próxima a Puerto Príncipe.
Rosales ingresó al Ejército hace cuatro años y posteriormente fue enviado al país caribeño como integrante de una fuerza internacional destinada a respaldar las labores de seguridad.
La misión fue establecida con respaldo del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y el joven decidió participar confiando en encontrar nuevas oportunidades, según indicaron sus familiares.
Las autoridades haitianas señalaron que localizar a los integrantes de la misión constituye una prioridad, mientras continúan las acciones destinadas a determinar dónde se encuentran.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, también se pronunció sobre el caso y solicitó que los integrantes de la fuerza sean liberados en condiciones seguras.
Las labores de búsqueda han recibido refuerzos enviados desde San Salvador, mientras familiares y amigos del joven permanecen atentos a cualquier información comunicada oficialmente.
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Ante la situación, las autoridades mantienen activa la búsqueda de los cuatro integrantes de la misión internacional, mientras la familia de Rosales continúa esperando información sobre su paradero.