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El Salvador
El presidente Nayib Bukele respondió al comunicador dominicano Humberto Salazar tras la publicación de un análisis que cuestiona los riesgos de la operación militar salvadoreña en Haití.

El intercambio surgió este viernes, cuando el mandatario compartió en su cuenta de X el artículo «¿Bukele y su Waterloo?», en el que Salazar examinó las dificultades de esa intervención.
¿BUKELE Y SU WATERLOO?
Con el anuncio del envío hacia Haiti, desde El Salvador, de un contingente de 3000 militares, cuya misión es encontrar a los 4 miembros de las fuerzas armadas de ese país, secuestrados el pasado domingo, cuando penetraron en territorio dominado por las pandillas y fueron atacados por una pandilla de irregulares armados, se avizoran en las próximas horas fuertes enfrentamientos armados.
A estas horas, y sabiendo cómo se resuelven las cosas en Haití, las probabilidades de que estos militares continúen vivos son mínimas, así que si no hay posibilidad de negociar nada, y por lo tanto lo que se plantea es un enfrentamiento armado entre tropas de El Salvador y las pandillas que son dueñas del territorio donde fueron atacados y secuestrados los militares centroamericanos.
Según lo publicado en la prensa internacional, los responsables son dos organizaciones criminales que dominan el área de “Croix des Bouquets”, una de ellas dirigida por Claude Celestin, quien es cabeza de la pandilla Chen Mechan (perros rabiosos), y Wilson Joseph (“Lammo San Jou) líder de la banda 400 Mawozo.
En el día de ayer, este último desafió públicamente al presidente Nayib Bukele en un vídeo publicado en las redes sociales, donde advirtió que no se irá de Haití, y mostró miles de municiones y pertrechos con arma de diversos calibres, que según el están esperando a los salvadoreños.
Tenemos entonces la bandeja servida para un enfrentamiento armado a solo 45 kms de la frontera de la República Dominicana y Haití, de un ejército de pandilleros armados sin nada que perder, frente a tropas regulares de El Salvador, que pelearán una guerra urbana en las calles de un país que no es el suyo y es absolutamente desconocido.
Ya en el pasado reciente, los Estados Unidos en 1994 mando 20,000 soldados e intentó organizar a Haití para que se volviera a la senda de lo que ellos llaman democracia, y luego en el 2004 invadieron de nuevo junto a Canada, lo que terminó en la creación de una fuerza multinacional, la Minustah, que terminó en el más absoluto fracaso, es decir, estamos metidos en un tema que no tiene solución.
Si hay alguien que tiene experiencia en combatir pandillas lo es Nayib Bukele, el presidente de el Salvador, su historia de combate a las “Maras” está a la vista de todos, solo que Haití no es el terreno amigo donde peleó esa guerra, un país de habla y cultura hispana donde jugaba de local, el país caribeño es un transplante de África en América, con una historia de violencia típica de las sociedades primitivas.
Cuando Napoleón envió a sus tropas a sofocar la revolución haitiana en 1802, pensó que miles de solados podrían devolver la colonia a sus dueños, pero solo un año después, Dessalines y la fiebre amarilla los obligó a rendirse, ¿será Haití el Waterloo de Bukele?.
El futuro dirá.
— Humberto Salazar (@drhsalazar) October 23, 2026
Bukele rechazó los argumentos sobre una posible derrota de sus fuerzas frente a las pandillas haitianas, cuya capacidad de armamento y resistencia fue señalada entre los riesgos de la misión.

El gobernante sostuvo que, si la operación tiene éxito, quienes ahora advierten sobre sus peligros cambiarán de postura y restarán importancia a las dificultades de enfrentar a esos grupos.
«En fin, nunca los hemos escuchado y no vamos a empezar ahora», expresó el mandatario al responder a los cuestionamientos relacionados con el despliegue de militares salvadoreños.
En su publicación, Bukele también destacó las creencias religiosas de los integrantes de sus fuerzas militares y aseguró que la misión en territorio haitiano ha sido encomendada a Dios.

El presidente calificó a las pandillas haitianas de satánicas y las acusó de realizar sacrificios humanos. Estas afirmaciones formaron parte de su mensaje y no fueron acompañadas de pruebas en el material difundido.
«Dios nos concederá la victoria», afirmó el jefe de Estado, quien acompañó sus declaraciones con una referencia al pasaje bíblico de Deuteronomio 28:7.
La respuesta presidencial ocurre mientras las fuerzas salvadoreñas desarrollan una operación para localizar a cuatro técnicos de aviación cuyo paradero permanece desconocido.

Los técnicos desaparecieron el 18 de octubre, después de que hombres armados dispararan contra el vehículo en el que se desplazaban por Croix-des-Bouquets, una localidad haitiana.
Ante la situación, la operación de búsqueda continúa centrada en localizar a los cuatro salvadoreños, mientras el mandatario mantiene públicamente su respaldo al despliegue militar.