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República Dominicana
Un dominicano que aseguró manejar hasta 4,000 dólares diarios en Estados Unidos terminó deportado a su país, después de una trayectoria marcada por dificultades económicas y problemas legales.

El hombre relató que llegó a Nueva York siendo joven, sin familiares ni personas cercanas que pudieran recibirlo. Durante sus primeros meses enfrentó serias dificultades para conseguir alojamiento.

Según su testimonio, pasó aproximadamente cuatro meses durmiendo entre trenes y vehículos, mientras intentaba encontrar una oportunidad que le permitiera mantenerse económicamente.
El entrevistado recordó que llegó a utilizar el tren número cuatro como refugio durante más de una semana. Esa situación cambió cuando consiguió su primer empleo lavando vehículos.
Por ese trabajo comenzó a recibir 80 dólares diarios, aunque explicó que en las jornadas con menos clientes sus ingresos podían reducirse hasta 40 dólares, dependiendo del movimiento.
Con el dinero que consiguió ahorrar, logró comprar una pasola y alquilar una habitación. Sin embargo, contó que posteriormente comenzó a relacionarse con personas vinculadas a actividades irregulares.
El dominicano afirmó que sus ingresos aumentaron considerablemente y que llegó a tener varios vehículos de alta gama, incluidos modelos de Mercedes, Audi, Infiniti y BMW.
Durante la etapa de mayor movimiento económico, aseguró que administraba entre 3,000 y 4,000 dólares por día, aunque precisó que tenía varias personas bajo su responsabilidad.

El entrevistado no presentó esa cantidad como una ganancia personal neta, sino como dinero que manejaba diariamente dentro de las actividades que desarrollaba junto a otras personas.
Con el paso del tiempo, su situación ante las autoridades estadounidenses se complicó. El hombre reconoció que llegó a acumular numerosos procesos pendientes durante su permanencia en ese país.

Tras quedar bajo custodia, explicó que decidió aceptar su regreso a territorio dominicano y establecer contacto con representantes nacionales para gestionar los procedimientos correspondientes.
Antes de concretarse su traslado, permaneció en distintos centros de procesamiento. Posteriormente fue enviado a República Dominicana, donde se realizaron los trámites de recepción.
El regreso le permitió reencontrarse con sus hijos, su madre y otros familiares, después de varios años acostumbrado a las condiciones de vida y al ritmo de trabajo en Estados Unidos.
El hombre también explicó que su situación económica cambió tras la repatriación y que actualmente administra los recursos que consiguió traer, mientras intenta incorporarse al mercado laboral.
Durante su relato, reconoció que las decisiones tomadas después de superar sus primeras dificultades económicas tuvieron consecuencias sobre su situación personal y migratoria.
Ante la situación, el dominicano permanece en República Dominicana junto a sus familiares y asegura que continúa buscando un empleo estable mientras administra los recursos disponibles.