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República Dominicana
Residentes de comunidades fronterizas denuncian un ingreso inusual de ciudadanos haitianos a territorio dominicano, mientras crece la preocupación por la posible llegada de integrantes de bandas armadas.

Los testimonios proceden de pobladores de Pedernales, Jimaní, Dajabón y Elías Piña, quienes aseguran que los movimientos de personas continúan pese al reciente reforzamiento militar anunciado por el Gobierno.
Las denuncias surgen en medio de las operaciones de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) en Haití, donde participan efectivos de distintos países para enfrentar a las organizaciones armadas.

Según la información difundida, algunos ciudadanos haitianos estarían cruzando hacia República Dominicana para alejarse de las operaciones de seguridad desarrolladas en el territorio vecino.
Sin embargo, no se han presentado cifras oficiales que permitan confirmar la cantidad de personas que habrían ingresado, ni se ha establecido que pertenezcan a organizaciones delictivas.
En comunidades rurales de la provincia fronteriza de Elías Piña, algunos residentes aseguran haber observado a ciudadanos haitianos con heridas entre las personas que habrían cruzado.
Estos señalamientos corresponden a testimonios de pobladores y no incluyen confirmación de las autoridades sobre la identidad, procedencia o situación de quienes fueron observados.

La preocupación también está relacionada con la posibilidad de que integrantes de bandas haitianas intenten ingresar al país mientras se desarrollan nuevas operaciones de seguridad.
El escenario coincide con el despliegue de militares salvadoreños en Haití, donde las autoridades buscan localizar a cuatro integrantes de su contingente reportados como desaparecidos.
El presidente Luis Abinader anunció recientemente el envío de dos batallones adicionales a la frontera sur, acompañados de equipos pesados y artillería para reforzar la vigilancia.

Pese a esa disposición, algunos habitantes de las comunidades fronterizas expresan dudas sobre la capacidad de las medidas para controlar todos los puntos de acceso al territorio.
La frontera dominico-haitiana tiene una extensión aproximada de 391 kilómetros, con numerosos caminos y pasos informales que dificultan la vigilancia permanente de toda la zona.
Los principales puntos formales de intercambio comercial y tránsito autorizado están ubicados en las demarcaciones fronterizas mencionadas, donde se concentra parte de la actividad entre ambos países.
Además del despliegue de tropas, las autoridades dominicanas han desarrollado un proyecto de infraestructura destinado a fortalecer el control de los movimientos fronterizos.
La construcción de la verja perimetral comenzó durante la administración del expresidente Danilo Medina y ha continuado bajo el Gobierno del actual mandatario.

El proyecto, denominado Verja Inteligente, inició en la zona de Dajabón con una inversión inicial de 750 millones de pesos, según los datos recogidos en el reporte.
La información señala que 54 kilómetros de la estructura han sido concluidos, mientras continúan los trabajos en distintos tramos de la línea divisoria entre ambos territorios.
Las obras también se desarrollan en sectores de Pedernales, Elías Piña y Montecristi, con una inversión acumulada que, de acuerdo con el reporte, supera los mil millones de pesos.
El informe recoge denuncias sobre daños en algunos segmentos de la verja, aunque no presenta una evaluación oficial que determine el alcance de esas afectaciones.
Ante la situación, los residentes mantienen sus denuncias sobre cruces irregulares, mientras el Gobierno sostiene el reforzamiento militar y continúan las obras de vigilancia fronteriza.
