Yeni Berenice deja clara su postura: “Si tengo miedo, me voy del Ministerio Público”
hace 16 horas

Noticias República
Santo Domingo, República Dominicana
La procuradora general de la República, Yeni Berenice Reynoso, afirmó que nunca ha sentido temor al desempeñar sus funciones y aseguró que el día en que llegue a experimentar miedo para investigar casos relacionados con la criminalidad organizada, dejará su cargo en el Ministerio Público.

Durante su participación en el Almuerzo Semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, la magistrada sostuvo que el temor no puede formar parte del ejercicio de quienes tienen la responsabilidad de perseguir los delitos en representación del Estado.
En ese contexto, expresó que quienes deben preocuparse son las personas que incurren en actividades delictivas.
“Yo nunca he sentido temor de hacer mi trabajo; el día que sienta temor de hacerlo, me voy. No tengo temor. Temor tienen que tener los otros, los que delinquen”, manifestó Reynoso al referirse a los desafíos que implica investigar estructuras criminales.

La titular del Ministerio Público explicó que, aunque la naturaleza de algunas investigaciones obliga a reforzar las medidas de seguridad y adoptar protocolos de protección ante amenazas específicas, esas circunstancias no deben influir en el cumplimiento de las responsabilidades institucionales.
Reynoso señaló que la labor de persecución penal se realiza en nombre del Estado y de la sociedad, por lo que consideró que el Ministerio Público debe actuar con firmeza para garantizar el respeto al Estado de derecho.

Agregó que la ciudadanía espera una institución comprometida con el cumplimiento de la ley.
La procuradora también recordó que ha dedicado más de dos décadas de su trayectoria profesional al Ministerio Público y reiteró que su compromiso con la justicia permanece firme. Indicó que, si en algún momento entiende que el temor afecta su capacidad para ejercer el cargo, optaría por retirarse de la función pública.

Según explicó, en ese escenario dejaría la toga y pasaría al ejercicio privado de la profesión, al considerar que quienes desempeñan funciones de persecución penal deben actuar con determinación y sin permitir que el miedo condicione el cumplimiento de sus responsabilidades.
