Noticias República
Estados Unidos
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas informó el arresto en Massachusetts del dominicano José Pérez-Antonio, quien había sido deportado tres veces de Estados Unidos.

La agencia indicó que el detenido se encontraba en situación migratoria irregular y fue puesto bajo custodia después de salir del Departamento de Corrección de ese estado.
ICE Boston señaló que sus antecedentes incluyen condenas relacionadas con tráfico de sustancias controladas y conspiración, aunque no precisó el lugar donde permanece recluido.

El nombre José Pérez-Antonio coincide con uno de los alias atribuidos por fiscales federales a Wilson Radhames Peguero Brea, acusado previamente de reingreso irregular.
La Fiscalía había informado que Peguero Brea ingresó al país al menos cuatro veces de manera irregular y utilizó diferentes identidades, algunas pertenecientes a ciudadanos estadounidenses.
Los documentos señalan que fue deportado por primera vez en 2005, luego regresó al territorio estadounidense y posteriormente enfrentó otros procesos ante las autoridades.
Durante otro procedimiento fue acusado de utilizar una licencia de conducir obtenida fraudulentamente, mientras ese expediente quedó pendiente debido a su incomparecencia.
Las autoridades también vincularon su historial en Massachusetts con el alias utilizado en el reciente anuncio de ICE y con un expediente relacionado con sustancias controladas.
Peguero Brea fue condenado por robo de identidad agravado y fraude electrónico, recibió más de dos años de prisión y posteriormente fue deportado por tercera ocasión.
Las autoridades alegaron que volvió a ingresar irregularmente y que agentes migratorios lo localizaron mientras utilizaba un documento de identidad falso durante otra intervención.
La publicación más reciente de ICE no explica la secuencia entre aquella detención y su posterior salida de la custodia del Departamento de Corrección de Massachusetts.
Según se informó, el cargo federal de reingreso irregular constituye una acusación y contempla hasta 10 años de prisión, libertad supervisada y una multa de US$250,000.