E. UU. de luto: fallece el senador Lindsey Graham de manera repentina
hace 2 horas

Noticias República
Washington, Estados Unidos. El senador republicano Lindsey Graham, una de las figuras más influyentes del Congreso estadounidense y cercano aliado del presidente Donald Trump, falleció a los 71 años tras una enfermedad “breve y repentina”, según informó su oficina.

La oficina del legislador no ofreció detalles sobre la enfermedad que provocó su muerte.
En un comunicado, su familia agradeció las oraciones y solicitó privacidad durante este difícil momento.

Tras conocerse la noticia, Trump lamentó públicamente el fallecimiento de Graham y lo recordó como un patriota estadounidense y un senador dedicado a su trabajo.

Graham representó a Carolina del Sur en el Senado desde 2003 y se convirtió en una voz de peso en la política exterior de Estados Unidos.
Durante los últimos años mantuvo una estrecha relación con Trump y tuvo influencia en asuntos relacionados con Rusia, Ucrania, Irán e Israel.

Antes de su muerte, el senador había regresado de una visita a Ucrania y participaba en las gestiones para avanzar un nuevo paquete de sanciones contra Rusia.
Su activismo internacional lo convirtió en una figura conocida entre numerosos líderes mundiales.

El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, estuvieron entre los dirigentes internacionales que expresaron pesar por la muerte del senador y destacaron su respaldo a sus respectivos países.

En el Congreso, Graham presidió los comités de Presupuesto y Judicial del Senado y desempeñó un papel importante en debates sobre política fiscal, nominaciones judiciales e inmigración.
Aunque inicialmente fue un fuerte crítico de Trump durante la campaña presidencial de 2016, posteriormente se convirtió en uno de sus aliados más cercanos dentro del Partido Republicano.
Con su fallecimiento, el gobernador de Carolina del Sur, Henry McMaster, deberá nombrar un reemplazo temporal, mientras se activa el proceso electoral establecido para cubrir el escaño.

La muerte de Graham provoca una importante baja para el Partido Republicano y deja vacante una de las voces más reconocidas de la política exterior estadounidense.
