Puerto Rico se detuvo para ver a Bad Bunny en el Super Bowl
hace 21 horas

Noticias República
San Juan, Puerto Rico
El 8 de febrero, Puerto Rico se detuvo por 13 minutos, no para ver fútbol, sino para celebrar con orgullo la presentación de Bad Bunny en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl 60, un momento que unió a miles en calles, playas y hogares bajo una misma emoción: el brillo de un hijo de la isla en el escenario más visto del mundo.

Desde temprano, las reuniones familiares y fiestas públicas eran animadas por la expectativa. Mientras muchos ignoraban la primera mitad del juego, el inicio del show en español generó un silencio colectivo que transformó la noche en un hito cultural para el Caribe.
“Este fue el momento de Puerto Rico”, expresaron asistentes en San Juan, donde cientos se concentraron frente a pantallas gigantes instaladas junto al mar, bajo la brisa y los sonidos de los coquís, para ver a Benito Antonio Martínez Ocasio hacer historia musical.

Figuras como Marielys Rojas, de origen venezolano, y Amarilys Reyes, quien acudió con su hija sin saber quién jugaba, reflejaron el sentimiento generalizado: no se trataba de fútbol, sino de identidad, representación y orgullo colectivo por el artista boricua.
Durante días previos, surgieron iniciativas como "Super Bori Sunday", fiestas bautizadas como El Benito Bowl y publicaciones creativas en redes, incluyendo una presentación titulada "Bad Bunny 101" para amigos extranjeros y una abuela de 87 años bailando con su nieta.
La atmósfera festiva trascendió lo musical. Bares, marcas y hasta celebridades como Lynda Carter (Wonder Woman) se sumaron al entusiasmo, recordando que Bad Bunny es ciudadano estadounidense y símbolo de una nueva narrativa cultural en EE.UU.
Al terminar el espectáculo, comenzaron también las críticas.
El influencer Jake Paul, residente en la isla, calificó la presentación como ofensiva. Sin embargo, los boricuas le respondieron con contundencia: “¿No vives de donde él es?”, le escribió un usuario.
Entre los asistentes, Carlos Ayala destacó la colaboración de Ricky Martin, quien interpretó “Lo que le pasó a Hawaii”, canción que denuncia la gentrificación y los apagones en la isla. “Es un mensaje potente que debía llegar al mundo”, afirmó emocionado.
Según se vivió, muchos abandonaron las fiestas tras el show, indiferentes al resultado del partido. La mayoría coincidía en que la noche no era sobre el fútbol, sino sobre la reafirmación de una cultura que hoy fue vista, escuchada y sentida desde Puerto Rico.
