EE. UU. emite nuevas directrices para préstamos bancarios a inmigrantes sin permiso de trabajo
hace 3 horas

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Estados Unidos
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió nuevas directrices dirigidas a las instituciones financieras para reforzar la evaluación de los préstamos concedidos a extranjeros que no cuentan con autorización para trabajar en el país.
La medida forma parte de las acciones impulsadas por la administración del presidente Donald Trump para fortalecer la supervisión del sistema financiero.

Las orientaciones fueron emitidas por la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) y recomiendan a los bancos identificar, medir, monitorear y controlar los riesgos asociados a los créditos otorgados a personas en situación migratoria irregular.

Según explicó el secretario del Tesoro, Scott Bessent, el objetivo es prevenir posibles irregularidades y reforzar los controles dentro del sistema bancario.

Durante una reunión con representantes del sector financiero en Phoenix, Arizona, Bessent señaló que la administración busca evitar el uso indebido del sistema financiero y pidió a las instituciones colaborar en la detección de operaciones que puedan representar riesgos.
El funcionario sostuvo que los bancos desempeñan un papel importante en la identificación de actividades sospechosas antes de que deriven en posibles delitos financieros.
Como parte de estas acciones, la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) publicó lineamientos para ayudar a las entidades financieras a detectar esquemas relacionados con empleo no autorizado, intermediarios laborales, empresas fantasma, evasión de impuestos sobre la nómina, robo de identidad y otras modalidades de explotación financiera.

La iniciativa se enmarca en una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump en mayo, mediante la cual instruyó al Departamento del Tesoro y a los reguladores bancarios federales a reforzar la supervisión de las actividades financieras vinculadas al empleo no autorizado.

Según se informó, las nuevas directrices tienen carácter orientativo para las instituciones financieras y forman parte de la estrategia del Gobierno estadounidense para fortalecer los mecanismos de supervisión bancaria y reducir los riesgos asociados a determinadas operaciones financieras.
